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Monográfico (12, 2021):  Compartir el pasado para compartir el futuro. Educación histórica en perspectiva europea comparada

Coords.:  Sebastián Molina Puche (Universidad de Murcia) y María Sánchez Agustí (Universidad de Valladolid)

Fecha límite para la recepción de originales: 01/04/2021

 


COMPARTIR EL PASADO PARA COMPARTIR EL FUTURO. EDUCACIÓN HISTÓRICA EN PERSPECTIVA EUROPEA COMPARADA

El proceso de integración llevado a cabo en Europa desde mediados del siglo XX ha supuesto una experiencia enormemente influyente a nivel mundial, interrelacionada con las dinámicas y procesos más característicos de las últimas décadas: desde la globalización y una mayor apertura de los procesos de intercambio, a la colaboración internacional y la gestión de los conflictos en el mundo posterior a la Guerra Fría. Por supuesto, este proceso de integración europea no se limita únicamente a los ámbitos económicos y políticos, sino que también tiene sus efectos en aspectos sociales y, más concretamente, educativos, lo que ha provocado una tendencia hacia una mayor convergencia a nivel europeo ligada a los efectos de una mayor movilidad, un mayor conocimiento de las lenguas y a la armonización en la educación.
Focalizar la atención en los diferentes marcos educativos adquiere, por tanto, una importancia fundamental si se pretende fomentar un nuevo concepto de conciencia ciudadana, esta vez no limitada únicamente a los ámbitos nacionales. Especialmente tras la aprobación del Tratado de Maastricht y la publicación un año después del Libro verde sobre la dimensión europea de la educación (1993), se reconoció que «los sistemas educativos no deben limitarse únicamente a transmitir contenidos, sino que deben formar también a los jóvenes en el espíritu de la democracia, de la lucha contra la desigualdad, de la tolerancia y del respecto de la diversidad (…) [porque] la referencia a Europa es una dimensión que no reemplaza a las demás, sino que las enriquece»(Comisión de las Comunidades Europeas, 1993, punto 15).
Es por esto, por lo que el marco estratégico Formación y Educación 2020 de la Unión Europea señala la necesidad del intercambio de buenas prácticas y del aprendizaje mutuo entre los diferentes países europeos como uno de los elementos principales de cohesión entre sus miembros y de fundamentación de la ciudadanía activa (Informe conjunto de 2015 del Consejo y de la Comisión, 2015).
De ahí la importancia de indagar y poner en común cómo se está trabajando esta cuestión en los diferentes currículos y sistemas educativos de la UE y del resto de países europeos y, muy especialmente, cuál es la función que la enseñanza de la Historia juega en ello. Hemos de tener en cuenta que la disciplina histórica debe tener un papel fundamental en el desarrollo de competencias ciudadanas; pero también puede tender a todo lo contrario, reproduciendo relatos, mitos y prejuicios que refuercen identidades nacionalistas o excluyentes. Esta circunstancia poco ayuda a la construcción de una ciudadanía europea, que no trata de crear una ficticia nacionalidad común, sino de superar la dicotomía nacional/extranjero, conformando una visión cosmopolita que desborde las fronteras de la nación para comprender las visiones de los otros. En relación con la Historia, pues, no se trataría de crear una falsa historia común europea, sino de abordar los procesos históricos compartidos teniendo en cuenta las diferentes perspectivas implicadas, abierta, en todo caso, a los procesos más sensibles, tal y como sugiere el propio Consejo de Europa (Recommendation Rec(2001)15, 2001).
A la vez, la manera en que todo esto puede llegar a afectar a la conciencia ciudadana es innegable, debido al papel fundamental, aunque no siempre homogéneo, de la educación histórica en la formación ciudadana, generalmente ligada, al menos en el contexto occidental, a una concepción democrática y participativa. Desde este punto de vista, el análisis de los modelos, ámbitos y orientaciones de la educación histórica puede convertirse en un soporte que permita fomentar una reflexión acerca de los condicionantes y oportunidades ligadas a las concepciones sobre la ciudadanía, especialmente en los contextos en los que se trata de conseguir un enfoque cada vez más global.
    En atención a todas estas consideraciones, en este monográfico pretendemos dar a conocer, por medio de artículos que se centren en casos concretos de los diferentes países, cuál es la situación de la enseñanza de la Historia en el ámbito europeo. Los trabajos seleccionados para este número han de realizar un análisis crítico y fundamentado de cómo quedan estructuradas las enseñanzas de Historia en relación con las ciencias sociales en el sistema educativo del país objeto de estudio en los niveles preuniversitarios.
Para eso, todos los trabajos han de seguir una estructura semejante, abordando las cuestiones siguientes:

  • Descripción sintética del sistema educativo en relación con la Historia (cuáles son los distintos niveles educativos, qué asignaturas se imparten, qué peso tienen la Historia en cada nivel educativo en cuanto a carga docente, principales características de los currículos educativos, etc.).
  • Qué contenidos de Historia se imparten en cada nivel educativo.
  • Qué carácter tienen esos contenidos: ¿son disciplinares o están integrados en visiones multidisciplinares? ¿priman los contenidos conceptuales, los de carácter procedimental o los actitudinales? ¿qué peso tienen cada uno de ellos? ¿son contenidos de corte nacional, eurocéntrico o multinacional? ¿se sigue una lógica cronológica o de otro tipo?
  • De qué manera se trata la educación cívica en las asignaturas de Historia.
  • ¿Se tiene en cuenta el patrimonio? En caso afirmativo, ¿de qué manera, como un recurso didáctico, como materia en sí, o como mera ilustración de otros contenidos?
  • ¿Se tiene en cuenta la adquisición de competencias históricas? ¿Cómo se hace?
  • ¿Qué tipo de materiales curriculares se utilizan? ¿Qué características tienen los libros de texto?
  • ¿Cómo se recluta al profesorado de los distintos niveles educativos? ¿Qué formación tienen?
  • Y por último: qué problemas existen y qué podría hacerse para remediarlos (mejorar la formación inicial, cambiar el currículo, mejorar la formación continua de los docentes...).

 

Sebastián Molina Puche (Universidad de Murcia) y María Sánchez Agustí (Universidad de Valladolid)